EVALUACIÓN 2016.
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A medida que me vuelvo más viejo siento que el tiempo pasa más rápido. Esto
lo reconocen todas las personas adultas que conozco. Esto nunca lo
reflexio...
Electric fil
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Esta es la canción pop más pegote que he escuchado últimamente. Igual la
encuentro buena como tal, aunque a C no le gustó, pa variar...Me entusiasmé
y ba...
Division Bicicletera del Sur: Mi vida bicicletera
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Division Bicicletera del Sur: Mi vida bicicletera: Hace 14 años me compré
mi casco, no fue entonces que comencé mi vida bicicletera, pero fue en ese
mome...
feliz bomba de tiempo - 2013
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este trabajo fue hecho especialmente para enviarlo al semanario The Clinic
pero la sección dónde hubiese podido ser incluido fue eliminada, así que ya
pue...
Llena eres de gracia, María
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El último tranvía
que rueda todavía
se va, se va, se va
qué lástima me da
pues ya no volverá
M.E. Walsh
Siempre recordaré el verso de la Walsh que h...
El desierto se empeña en contradecir su naturaleza. Los días me despiertan grises, mientras la tierra se oscurece a fuerza de agua. Imagino que el erial estará colmado de humedad estéril. A mí, por el contrario, tanta opacidad me acentúa pensamientos vagabundos. Por las noches acompaña mi vigilia el Joaquín errante y desafiante de comienzos del mil novecientos; ese inútil cándido, residente liminal. Me abandono a biografías extranjeras, a vidas paralelas hasta que el sueño, victorioso al fin, seduce a la ficción.
(noche de lluvia en el desierto, Doha.) ______________________ Dibujo: Polaf Leo: Edwards, Jorge.El inútil de la familia. Escucho: Cat Power. The Covers. Sea of Love.
"We might call this confused, hazy state melancholy, or perhaps we should call it by its Turkish name, hüzün. Offering no clarity, veiling reality instead, hüzün brings us comfort, softening the view like the condensation on a window when a teakettle has been spouting steam on a winter´s day. Steamed-up windows make me feel hüzün, and I still love getting up and walking over to those windows to trace the words on them with my finger. As I shape words and figures on the steamy window, the hüzün inside me dissipates and I can relax; after I have done all my writing and drawing, I can erase it all with the back of my hand and look outside"
Orhan Pamuk. Istambul. Memories and the city.
Mediodía de 1990, mejillas templadas, jumperes desteñidos, blusas percudidas, corbatas trenzadas desde marzo, calcetines desvencijados, zapatos gastados. Calor sometiendo contenidos de última hora: verano, la estación aliada.
El horizonte salado de 1990 y sus ansias de futuro, su miedo fértil e inocente, sencillo y propulsor. La mente llana, la mirada desbordada de curiosidad. Varias graduaciones sucedieron a esta primera, pero parafraseando al escritor turco Orhan Pamuk “al mirar por mi ventana empañada”, aquella de diciembre de 1990 es la que despierta mi emoción, mi Hüzün, mi melancolía.
_____________________ Dibujo: Polaf. Escucho: Arovane, Theme. Esto lo escuché en el blog de Tuerten. Vale la pena chequear sus recomendaciones musicales.
La Mene nació cuatro años antes que yo, la primera mujer y la primera de los cuatro hermanos. Por casi 23 años viví con ella en mi primera casa -esa de ladrillos rojos- y por 17 dormimos juntas en mi primera pieza: un dormitorio con dos camas, velador y un closet compartido; los cajones superiores para ella, los inferiores para mi. Imagino que esta arbitraria partición más que obedecer a algún tipo de jerarquía familiar, se guiaba por parámetros bastante más prácticos: mi hermana me superaba por casi 6 centímetros, pero no vayan a pensar que yo era un enano, es que ella era de verdad muy alta.
A lo largo de mi infancia y adolescencia la cité reiteradamente, olvidando, por supuesto, poner la referencia. A mis 6 ella ya hacia la rueda y yo, “copiona”, hacía intentos sobrehumanos por lograr la tan codiciada pirueta. Mi padre dice que una de mis virtudes es la perseverancia. Debo reconocer que en este caso no se equivocó. Mi madre por su parte siempre pensó que era una metida a grande, y es que bueno, en rigor, todo aquel que tiene un hermano mayor, adolece de esa titánica ambición de querer adelantarse al tiempo.
Mi hermana siempre creyó que yo me casaría primero, que tendría hijos antes que ella, en fin, que dadas mi ínfulas de grandeza no sólo la alcanzaría, sino que también la anticiparía. La vida, juiciosa y apegada a natura, no le dio la razón. Con el tiempo mi ansiedad menguó. A mis 22 le acomodé el velo, a los 24 vi como su vientre crecía y se convertía en madre, trayendo al mundo a un niño adorable y observador, sensible y melancólico. A los 27, mientras el ciclo se repetía y mis pasos retraídos emprendían marcha, unos ojos pardos y extranjeros a nuestro hegemónico marrón nos colmaban de alegría y risas, voces y fiesta. La Luz aparecía en nuestro horizonte y con ella, la tiranía solar iniciaba su era. Hoy, a mis 33, me sigue llevando la delantera y creo que pese a mi empeño infantil y adolescente de aventajarla, me complace que sea así. Es que la distancia y el desapego que estos años me han traído, no han conseguido sedimentar esa abertura del tiempo.
__________________ Dibujo: Polaf Música: Volver (versión que aparece en la película del mismo nombre)
Siempre que viajo a algún lado, me gusta llevar un libro que se ambiente en el país o ciudad a la que voy. Mi verano chileno estuvo acompañado de “Verano robado”, novela que encontré en la que creo debe ser la única librería de Reñaca. El libro lo inicié de guata en la arena, alcancé la mitad en un hotel de Santa Cruz, y lo acabé de vuelta en el invierno de DC. Buena compañía.
"Dirigida por Stephen Daldry, nominado al Oscar por Las Horas y basada en una premiada novela, The Reader, es una cautivadora historia de amor y secretos, horror y compasión, situada en el contexto de la Alemania de postguerra" Onpictures.com